Sin dudar de los numerosos conocimientos que seguro que atesora S.D. voy a responder una a una a las “imbecilidades” que dice en este video acerca de los españoles.
Lo primero es que ya que tanto lo atormenta la nacionalidad española, podría renunciar a ella y solicitar la de otro país. Cuba, por ejemplo, es una república comunista muy simpática y seguro que bastante acorde con su ideología, salvo que no creo que el anarquismo sea muy bienvenido.
En cuanto a la educación, siendo muy generoso quiero pensar que a Don Fernando le ocurre eso de que “los árboles no nos dejan ver el bosque”. Posee tantos conocimientos… Seguro que los lectores han oído alguna vez eso de que la sociedad es una suma de individuos. Por esa razón, cuando una persona está muy preocupada de su sociedad, debe comenzar por mejorarse a sí mismo, para mejorar la sociedad. Y continuando con la educación, ella lleva implícitos también unos ciertos factores ejemplificantes. La gente suele buscar modelos a los que imitar, que presenten una serie de valores y de pudores considerados positivos por el cuerpo social. Y es evidente que un individuo que reconoce en uno de sus libros haber practicado la pederastia y que con respecto al consumo de drogas dice lo siguiente:
“Una última observación, dirigida a los porretas. Muchos de ellos se han dirigido a mí, asustados por lo que dije –y no pude explicar- acerca de la relación entre el cannabis, que no tiene nada que ver con los depósitos de ateroma en las arterias. Sucedió, simplemente, que al dejar de fumar yo porros nocturnos, tal como había hecho –no más de dos o tres en el momento de acostarme- durante treinta y cinco años, sufrí importantes trastornos del sueño, acudí a un especialista de éste para que me lo regulara, tiró el hombre del hilo, me sometió a un chequeo reglado, di positivo en un electro de esfuerzo, me hicieron un tac de coronarias y así terminé en el quirófano. Pero insisto: no fue por el consumo de porros, sino por el itinerario que casual o causalmente empezó para mí al dejar de consumirlos. Lo peor de los porros es el tabaco con el que suele mezclarse el cannabis. Jamás volverá a entrar una bocanada de humo en mis pulmones, pero seguramente me permitiré en el futuro la alegría de ingerir de vez en cuando alguna galletita de maría. De todo esto y de muchas otras cosas cabría hablar en el segundo programa de Julia, si ésta se decidiera a hacerlo.”
[Puede verse aquí, firmado por él mismo]
Es decir, su gran aportación al país tan degradado en el que vivimos, que tantas preocupaciones y quejas le suscita es hacer publicidad de conductas tan constructivas como incitar a los jóvenes a consumir drogas y contar sin ninguna clase de pudor sus escarceos con niñas.
En cuanto a la “picaresca”, dudo que alguien en un país tan inculto haya llegado a conocer tan genuino género, y mucho menos hacerlo suyo. Y con respecto a los sinvergüenzas, yo que soy ESPAÑOL y reconozco los defectos de mi país, aún así lo quiero como círculo de identidad natural que es, y procuro ser constructivo. Y tengo que decir que mi lista de sinvergüenzas se compone de:
1)Diversos delincuentes y terroristas que se encuentran en prisión, o han estado, o estarán.
2) La mayoría de los políticos, muy especialmente del PSOE, y;
3) Fernando Sánchez Dragó.
Y lo que este individuo debe comprender, es que el mismo desprecio que le suscita a él España, nos provoca a la mayoría de ciudadanos de este país que personajes como él hayan nacido y ostenten la nacionalidad española. No digo la totalidad de los españoles, porque claro, de esa totalidad hay que restar a todo el populacho que reniega de su país y tira piedras contra su propio tejado. A saber, nacionalistas y separatistas fundamentalmente de Cataluña y Vascongadas, extrema izquierda y parte del PSOE, con ZP a la cabeza “España es un concepto discutido y discutible“, y claro, en el vídeo de hoy vemos las consecuencias.
Para terminar, dos cosas. Primero, insistir de nuevo en la invitación a D. Fernando para que renuncie a la nacionalidad española y se vaya a vivir a otro país. Sin duda sería una gran aportación a la sociedad española.
Y segundo, más que aportar algo nuevo, su ideología -caso de merecer tal calificativo- parece encajar perfectamente en la de esa colección de resabiados que añoran la barbarie de la Segunda República, y que ocultan su fanatismos tras las críticas al franquismo, para que sus críticas parezcan adornadas con alguna especie de dudoso juicio de valor. Con el ingrediente además de haber perdido a su padre a manos de las tropas nacionales. En este párrafo está la verdadera razón de su odio a España. Igual que tantos otros, pero con el agravante de que la proyecta sobre todos nosotros.
