Hoy sólo una nota breve. La erudita ministra de exteriores española, en visita a Israel y Palestina, ha dicho esta mañana que ofrece la mediación española para poder establecer un escenario de paz entre Israel y Palestina y que “es una magnífica ocasión para fundar de una vez el estado israelí y el palestino”. Y yo me pregunto.. pero ¿es que esta inútil no se ha enterado todavía que el Estado de Israel fue fundado al final de la Segunda Guerra Mundial por la entonces Sociedad de Naciones? Hace 70 años, quiero pensar que igual no se acuerda. Por cierto, que fue fundado con unos pretextos muy raros, y con unas justificaciones jurídicas aún más raras. Me explico: la única diferencia que existe entre israelítas y palestinos es su religión, de la que se derivan otras diferencias. Pero no hay ningún inconveniente por el que en un estado democrático no puedan convivir varias confesiones religiosas distintas -o eso dice la teoría-. Y añado que en mi opinión esa fundación de un estado carece de legitimidad, en tanto en cuanto no tiene más fundamento que el de las diferencias religiosas. Parece más bien que fue una recompensa por los penurias sufridas por los judíos en Alemania. Pero en ese caso debiera haberlos recompensado Alemania cediendo parte de su territorio nacional. Por cierto que esas penurias, falta por determinar todavía hasta dónde llegaron exactamente, cosa que probablemente no se pueda conseguir nunca, ya que cada día es más difícil de obtener testimonios de ambas partes. Principalmente, por el paso del tiempo y por la “encomiable y noble” labor realizada por un individuo llamado Simon Wiesenthal , o algo así, que tiene una fundación del mismo nombre, pero que no es tal. Las fundaciones se dedican a fines altruistas, y me parece muy difícil encuadrar la persecución y en algunos casos -supuestamente- el asesinato dentro del marco del altruismo. Viendo los métodos usados por ambas partes, no me parece que haya ninguna diferencia entre ellas en este sentido. Y tampoco creo que lo ocurrió en esa guerra fuera más o menos sanguinario de lo que ocurrió en Irak, Vietnam o España. Así que propongo que las personas nos mantengamos al margen de la violencia. Y con respecto a Palestina, las solución es bien sencilla. Las autoproclamadas “instituciones” de Derecho Internacional, que apliquen a Israel la misma vara de medir que al resto de países, y que observen igualmente su cumplimiento de los Derechos Humanos, procediendo a imponerle las sanciones que ese mismo estado promueve contra otros países si es lícito .
Y ojalá que algún día esa región vuelve a vivir en paz.
