Tras recientes acontecimientos, no puedo evitar ahondar en el asunto. A ver si consigo explicar de forma clara y concisa en qué consiste. En septiembre de 2.003, resultado de un acuerdo entre las asociaciones de autores (osea, la SGAE y otras) y ASIMELEC (única asociación de productores, comercializadores y distribuidores de materiales de telecomunicaciones), se gravó por primera vez a los CD y DVD virgen. Hay que decir que este acuerdo se produjo al margen del gobierno de esa fecha, pues ambas organizaciones carecen de vinculación con ninguna institución nacional. No así se puede afirmar de la nueva Ley de Propiedad Intelectual, en la que el gobierno ha participado activamente en aras a fomentar la “cultura autóctona”, y no a vivir del aire, como parece.
Como se puede comprobar fácilmente, hay productos como un CD en el que supone un 60% del coste. Es decir, digamos que cuando yo como cliente adquiero un CD, tengo que pagar ese porcentaje del total a una asociación de carácter privado -muy importante- por si acaso se me ocurre violar los derechos de autor de alguno de sus miembros.RAZONEMOS UN POCO…
- El más sólido argumento: La LPI es inconstitucional y viola los principios del Estado de Derecho. ¿Por qué? Muy sencillo, una de las facetas indiscutibles de la estructura legal de todos los estados democráticos es la presunción de inocencia. Como dice el tópico, “Inocente hasta que se demuestre lo contrario”. Si un cliente adquiere un DVD y graba un video de producción casera, podría iniciar un proceso judicial exigiendo a la SGAE la devolución del canon pagado. Ya hay jurisprudencia al respecto, por cierto.
- Reducción al absurdo: Igual que un CD se puede utilizar para violar los derechos de autor de un artista, también un cuchillo se puede utilizar para violar el derecho a la vida de una persona, un martillo para destrozar un coche ajeno, un pincel y pintura para hacer “grafittis” y un automóvil, excavadora, autobús o camión para atropellar o matar a alguien. Permítaseme el atrevimiento de pedir al gobierno -caso de ser reelegido- que ya que el derecho a la vida y a la integridad física es eje principal de los derechos humanos se incluya un canon para compensación de afectados en todos los productos concernientes. Es decir, en todo tipo de vehículos para compensar a las víctimas de atropellos, de martillos para agredidos, de pinturas y pinceles para propietarios víctimas de pintadas…. Todo el mundo sabe, que por lo general el responsable de un atropello no es el conductor y/o peatón, sino el fabricante del vehículo. Esto nos lleva a otra cosa, ¿por qué no suprimir todos los vehículos para que no pueda haber atropellos, todos los cuchillos, todos los soportes digitales….? Sería una medida “moderna y progresista”…
- ¿Qué ocurre cuando yo grabo, por ejemplo, una canción americana en un CD? Pues que los “artistas” españoles, pero sólo aquellos de bien, es decir, que pertenecen a la SGAE, reciben una módica indemnización (la SGAE recauda 300 millones de euros anuales) para compensarlos por mi violación de los derechos de autor de, pongamos por caso, REM. Y con ese dinero se dedican a fomentar la “cultura autóctona”, y no a vivir del cuento, como puede parecer ni a usurpar entonces el dinero de autores extranjeros o nacionales que no pertenecen a la susodicha asociación. Por cierto, sin ánimo de usurpar la reputación de cierto ministro, esto nada tiene que ver con su apoyo oficial a la campaña del PSOE. Es por motivos meramente filantrópicos. Y yo me pregunto lo que ayer se preguntaba Rosa Díez, ¿dónde estaba esta gente tan preocupada por el bien común, cuando en Vascongadas los sectores “constitucionalistas” lloraban los asesinatos de sus compañeros por razones ideológicas? En fin, es que los derechos de autor son más importantes que la libertad de expresión y el derecho a la vida (y perdón, Alfredo).
